Escultura monumental, por encargo
Algunas piezas no caben en una vitrina. Talladas en madera o en piedra, encuentran su lugar en un jardín, un patio, un vestíbulo o una plaza. Paul Crochat las realiza por encargo, una a una.
Una obra pensada para un lugar
Una escultura monumental no se elige de un catálogo. Nace de un lugar concreto, de una luz, de un uso: lo que desea señalar, dónde se situará la obra, cómo se verá de lejos y de cerca.
Después llega la elección del material. Madera o piedra, trabajadas en talla directa, sin molde ni reproducción. Cada pieza es única y seguirá siéndolo: ninguna se edita en serie.
A quién se dirigen estos encargos
Particulares
Una pieza para un jardín, una entrada, un lugar familiar — a veces a partir de un árbol al que tenía apego.
Administraciones
Monumento conmemorativo, escultura de plaza, referencia a la entrada de un municipio.
Empresas
Una obra de acogida, una presencia en un vestíbulo o un parque, una pieza entregada en un acto.
Dos encargos
Cómo se desarrolla un encargo
Todo comienza con una conversación: el lugar, la intención, las limitaciones, el presupuesto. Paul propone entonces una orientación — material, dimensiones, boceto — antes de cualquier compromiso. La realización tiene lugar después en el taller, en Montrond-les-Bains (Francia).
El transporte y la instalación se estudian caso por caso, según el peso de la obra y el acceso al lugar. Los plazos dependen de la pieza: una escultura monumental se cuenta en semanas, a veces en meses.